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Este es el restaurante preferido de mi padre. Somos de la zona, y mi padre suele frecuentar el bar a la hora de "txikitear" (aunque mi padre ya poco vino toma...jejeje) con la gente de Tolosa.
Así que, más de una vez nos ha invitado a comer a la familia, y también he ido a comer por mi cuenta con algún amigo.
Tiene diferentes posibilidades en el menú. Bien menú del día, o bien, a la carta.
Evidentemente, comer a la carta siempre gusta más, pero en cualquier caso la calidad de la comida es buena en todos los casos. Si optas por el menú del día, verás que las camareras son capaces de soltar una retahila de platos casi interminable sin pestañear, hasta el punto que para cuando te han dicho el último... ya se te ha olvidado el primero (a mí me ha pasado).
La comida, como digo es de buena calidad, y las cocineras son gente que llevan mucho tiempo en la cocina. A mí personalmente me gusta todo tipo de cocina, pero es como si cocinase mi madre, pero con más tiempo y dedicación exclusiva a ello. Es algo que me encanta, y que sobre todo le encanta a mí padre, que en cuanto tiene que comer solo, no duda en bajar al Beti Alai, porque no le defrauda.
En los platos de la carta, hay una calidad muy buena. Recuerdo haber comido un jamón de bellota riquísimo, y unos langostinos a la plancha "que no se los saltaría un gitano". Aquel día comimos muy bien. Las raciones eran generosas, y yo me relamía las manos con el aceite que dejan los langostinos a la plancha. Estaban esquisitos.
Con respecto a la ubiación, no tiene demasiada perdida encontrarlo, pues está en plen corazón de Tolosa (y Tolosa no es muy grande...jeje). Está situado en la parte viejo, rodeado de otros bares y donde siempre hay ambiente. La parte vieja es lo que le da mayor vida al pueblo, pero ojo con los de Tolosa, que tienen un humor que hay que saber pillarlo.
Con respecto al interior. Además de restaurante también es bar. Esta es una de las cosas que menos me gusta: que para pasar al restaurante, tienes que entrar por el bar, y casi siempre hay gente. A mí particularmente no me importa mucho, pero si vas con según qué gente, si que es algo que le molesta.
Después, el restaurante se divide en dos salones. En la planta de abajo se ofrecen los menús del día, normalmente, y arriba está reservado para la gente que va a comer a la carta, supongo que será para mantener mayor privacidad.
Si se va cualquier día de diario, se verá que hay tanto trabajadores (ahora en tiempos de crisis menos), como otros clientes de diario, señores de edades avanzadas, que van todos los días a comer y que les tratan como en casa.
Con respecto a las camareras, la mayor de ella, debe llevar toda la vida ahí, y controla todo sin moverse. A mí quien más me gusta, sin embargo, es una chica joven morena de pelo corto, que tiene pintas de ser de la zona de Tolosaldea y, te toma la nota enseguida y hace las cosas con una agilidad tremenda.
Por supuesto que lo recomendaría. Aunque eso sí, echo en falta una terraza en condiciones... pero claro, eso también está limitado por la ubicación en la que está, y al estar en la parte vieja rodeada de casas antiguas, no hay una zona abierta, como por ejemplo una plaza. Por eso flojea un poco la terraza.
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Fecha de la visita: 24/03/2012
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Restaurante recomendado por el usuario: Si
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