Lionel Fenestraz |
10.10.2009 |
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Si en algún momento este restaurante ha sido recomendable, ahora ya no lo es. Pedimos el menú degustación a 27€ sin bebida. A primera vista parecía muy interesante, pero a medida que iban sacando los platos nos desencantamos y este se desacanto se transformó en cabreo. Nada más pedir la carta de vinos el camarero dice que no la tiene disponible puesto que "andan algo escasos de vino". ¿Donde se ha visto que en un restaurate donde el propietario presume de haber estado con los mejores chefs de España, no tenga vinos en su cava? Todos los platos calientes estaban ya preparados de hacía varias horas, por no decir días, y mal recalentados posteriormente, es decir, la comida estaba fría. Lo mínimo hubiese sido que por lo menos estuviese bien recanlentada.
No tengo comentarios para las patatas bravas reinventadas. Frías, como ya he comentado. Es como cuando hierves patatas para hacer algo, te sobran y al cabo de 3 días las recalientas.
Las gambas CONGELADAS con polvo de kikos... no comments.
El jamón obviamente no era ibérico y si lo era, parecía mojama en vez de jamón.
EL bacalao era salvable, pero nada especial.
El solomillo de cerdo...seco y con una salsa que no iba nada bien con el cerdo. Por cierto, la salsa también estaba fría.
El colofón final fue cuando pedimos los postres. Según el menu degustación, podías elegir cualquier postre de la carta entre una selección de 8. Sólo tenían 3!! Pedimos helado de turrón (normalito, y no comento la presentación porque esto es ya lo de menos) y 1 coulant de chocolate que ESTABA FRÍO!!!! Le dijimos al camarero el problema con el coulant y nos dijo que es que lo tenían en la nevera y que al recalentarlo quizás se había quedado un poco frío. En ningún momento nos ofreció calentarlo de nuevo o cambiarlo por otro.
Seguiría contando mucho más sobre otros platos y el servicio, que también fue mediocre, pero no tengo todo el día.
Y es que uno no puede presumir de hacer cocina de autor y ser tan pretencioso colgando fotos de él mismo con los mejores chefs de España, y luego estafar al cliente sirviendo este tipo de comida. Por que ellos son chefs, pero Dani Albors no y nos clientes no somos gilipollas.
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