|
|
La noche del 16/08/2011 fuimos a cenar con mi marido y nuestra hija de nueve meses, con las pintas de una familia normal y cansada después de un día de excursiones. Entramos a este restaurante hambrientos y atraídos por la oferta de un menú en el que podías comer entrecot a un precio razonable. Poco después entró una pareja que aparentaba mayor nivel económico que el nuestro. A los camareros les saltó el radar y fueron a desvivirse para satisfacer a dicha pareja, mientras tanto nosotros esperamos...
Cuando al fin decidieron venirnos a tomar nota después de servir amable y rápidamente a la otra pareja (conste que a esa pareja no la culpamos de nada), pedimos contentos nuestro entrecot pero... Sorpresa! No había entrecot y nos ofrecieron un chuletón, lógicamente mucho más caro que la oferta del menú.
Mi queja, a parte del engaño de ofrecer algo que no tenían, es el trato despectivo que recibimos porque un camarero con ínfulas de detective Colombo (aunque más feo) hizo un retrato robot bastante equivocado. Así que si queréis comeros un menú normalito en el Restaurante Las Endrinas (restaurante de baja calidad), poneos vuestras mejores galas para que los bichos de Parque Jurásico que rondan por ahí (no os engaño, había un mosquito que podía haberse comido a mi hija y pedir postre) se os coman bien elegantes.
|